EUROPA TRAS EL HUNDIMIENTO. (II/II)

@gukgeuk – 22/04/25 – Lectura: 10 minutos.

Y pudo serlo. Durante muchos años de paz y prosperidad Europa tuvo tiempo de sobra para construir una Unión, confederal pero políticamente unida con instituciones comunes fuertes, una fiscalidad armonizada y una arquitectura de seguridad europea acordada con sus aliados y sus vecinos pero autónoma.

No lo hizo. Sus socios más ricos priorizaron sus pequeños egoísmos nacionales, vetando cada intento de avanzar hacia un futuro común, impusieron políticas económicas austericidas a mayor beneficio de los fondos de inversión y en vez de apoyar a los socios menos afortunados, los castigaron.

Una vez desaparecidos los padres fundadores de Europa, poco a poco el nivel de los principales políticos europeos ha ido menguando hasta llegar a la actual camada de esnobs engreídos, millonarios de cuna y bonvivants entre los que no han faltado defraudadoresociópatas irresponsables o alcoholizados en el ejercicio de sus funciones.

A esta casta de politicastros debemos esta Europa desindustrializada, indefensa y dependiente que nos ha quedado. A ellos debemos el que esta Europa haya limitado su potencial a emular al amigo americano, acurrucados cómodamente (ellos) a su sombra.

El mundo postamericano será aterrador para los países del Jardín de Borrell. Nadie parece tener idea de lo que puede estar llegando ni de cual será el nuevo orden. USA hará un último y gigantesco esfuerzo para buscarse una posición en el nuevo tablero, pero lo hará sin Europa o, más probablemente, contra ella.

Europa ni eso, por su falta de acuerdo a la hora de tomar decisiones estratégicas, se limitará a defender su posición actual, protegiendo inútilmente el antiguo y decrépito orden. Seguramente con escaso éxito.

“Europa ya no es un modelo de democracia liberal sino un poder de ultrarricos en donde ellos son la minoría más protegida. Por otro lado, Estados Unidos es una organización fundamentalmente militar cuya única ética es el poder y la violencia”

(Emmanuel Todd, La derrota de Occidente)

Durante los primeros años de la posguerra EE.UU. se dedicó a comprar Europa a precio de saldo. Inicialmente, con una Europa en ruinas y un mundo falto de una referencia de progreso, la tutela americana parecía benigna. La creación de las Naciones Unidas también pareció ser la herramienta definitiva que el mundo necesitaba para conseguir la paz mundial, pero pronto Estados Unidos dejó de comportarse como un garante de la paz para intentar convertirse en el gendarme guardián de la libertad. De su concepto de libertad.

Ciertamente ha habido episodios de su reciente historia en los que el mundo ha temblado, particularmente durante los largos años de la Guerra Fría. Y sin embargo, incluso al borde de la catástrofe total de la humanidad, el mundo fue capaz de encontrar el equilibrio para seguir progresando, siquiera en el filo de la navaja.

Ahora es diferente. Desde Bretton Woods, al final de la Segunda Guerra Mundial, los Estados Unidos han gobernado a su antojo la parte del mundo que controlaban. La Unión Soviética, nunca aceptó ese juego y hasta hubo momentos en los que pareció capaz de ponerlo todo en jaque. Finalmente fue la visión americana del mundo la que se impuso. Simplemente porque su oponente colapsó antes.

A finales de los 80 cae el Muro de Berlín y el interés de Washington se vuelve hacia Europa. No hacia la incipiente Unión Europea (faltaban aún 5 años para su nacimiento oficial), sino hacia la colapsada Europa del Este y en particular hacia Rusia, que paga un precio terrible. Desde entonces y hasta hoy, el objetivo inconfesado pero nunca disimulado de la influyente familia neoconservadora estadounidense ha sido acorralar a Rusia rodeándola, para conseguir la definitiva victoria de la Guerra Fría, aquella que no se produjo a causa del hundimiento de la URSS.

Simultáneamente Estados Unidos se lanza a ocupar todas las zonas de influencia que hasta entonces habían girado en la órbita de la URSS y que ahora, gracias a la debilidad de Rusia, estaban vacantes. Esto ocasiona una oleada de conflictos locales y una enorme inestabilidad, especialmente en Oriente Medio, en donde Israel ejerce de “gorila” del gran amo americano en la zona, a veces incluso fuera de su control, y en constante actitud provocadora con los países de la zona que rehúsan su protección. Particularmente por su desprecio por la cuestión de Palestina, en donde ejerció de supuesto negociador entre las partes en conflicto pero sin comprometerse nunca a garantizar la efectividad de los acuerdos alcanzados, cosa que podía haber hecho sin mayor esfuerzo. Simplemente su objetivo era otro.

Bajo la disculpa de la “Guerra Global contra el Terrorismo”  EEUU provocó durante más de dos décadas, una serie de guerras absolutamente ruinosas, con millones de muertos, que incluyeron invasiones ilegales de países soberanos, en los que después de la invasión la única pregunta que cabe hacerse es: “¿A cambio de qué?”.

La percepción es que ahora las cosas han cambiado. Muchos de los países que, cuando Estados Unidos era el Gran Hermano Protector, se apresuraban a cobijarse bajo su sombra, ahora aspiran simplemente a mantenerse fuera de su alcance, para luego apostar por estrechar relaciones comerciales y políticas con China o con la renacida Rusia. Los países árabes, africanos, incluso latinoamericanos son conscientes de que Estados Unidos ya no es el único, en palabras de Borrell, proveedor de seguridad, ni siquiera es garantía de estabilidad interna o externa.

Estas declaraciones del mandatario ruso no son una bravata. En el mundo globalizado actual existen países (subcontinentes enteros) que ya han tomado la decisión de cambiar el equilibrio del mundo. Y no verlo o no querer oír ese choque de trenes y seguir apostando por este equilibrio mundial que agoniza será letal para Europa.

Washington lo sabe, y de ahí sus esfuerzos para avivar nuevos conflictos. Los necesita, como necesita aislar a China del resto del mundo. Su lo gran fracaso ha sido patear el avispero de Ucrania en un intento de aislar y ahogar a los rusos. Pero Rusia ya ha ganado esta guerra, simplemente está alargando la partida por motivos geoestratégicos, estrechará, aún más si cabe, sus lazos con el Gran Dragón para asegurarse un puesto de liderazgo en el universo BRICS+, y se cuidará mucho de relacionarse con Europa occidental durante muchos años. Mientras tanto, ¿Qué noticias tenemos de la Unión Europea? Ninguna, salvo una patética y espeluznante llamada al rearme y a la guerra.

Las diferencia entre los 2 líderes globales es enorme. Así mientras China hace la corte diplomática a las naciones africanas para tener acceso a sus recursos naturales, Estados Unidos las extorsiona con sanciones y maniobras encubiertas. Mientras China invierte en la economía de esos mismos países, Estados Unidos sigue extrayendo sus recursos de ellos. Mientras Estados Unidos sigue ampliando el número de bases militares (750 bases en 85 países a día de hoy), China sigue ampliando sus nuevas Rutas de la Seda: la marítima por el Índico y el Mediterráneo y la ferroviaria por Rusia hasta Lisboa. Todo eso protegido únicamente con su base en Djibuti.

Y así llegamos al 7 de octubre, a la atrocidad de Hamás y la posterior intervención del Ejército israelí en la franja de Gaza (un territorio del tamaño y forma de Sakana pero con 100 veces mas población), entrando a sangre y fuego contra, a falta de un ejercito regular, la población civil, masacrando ancianos. niños o lo que se ponga por delante, en nombre del supuesto derecho de autodefensa del estado.

No existe ningún paralelismo entre este hecho y los anteriores conflictos de Irak, Siria o el actual de Ucrania. En estos, eran ejércitos regulares los que se enfrentaban entre sí y, tristemente, imperaba la ley de la guerra, por encima de los contendientes, “buenos” o “malos” a ojos de según quien juzgue. Nada que ver. Ni el terrorismo es excusa para un genocidio ni una vulneración de derechos se compensa con otra mayor.

Detrás del tan manoseado derecho a la defensa, ¿Qué derechos tienen los palestinos?. Solamente el derecho a morir y ni siquiera dignamente. ¿Se puede seguir financiando un etnocidio mientras se vocea un discurso moralista en nombre de la libertad y la democracia?. Europa: DI ALGO!

Estados Unidos ya es una causa perdida, con o sin Trump, ni económica, ni militar ni moralmente volverá a ser “great again”. Europa hace ya décadas que dejo de serlo, pero los europeos seguimos viéndonos a nosotros mismos como una sociedad avanzada, libre y desarrollada cuando solamente sus élites políticas y financieras lo son. ¿Queremos seguir fingiendo que no vemos la gran ola que se avecina o vamos a surfearla y avanzar?, el futuro de Europa dependerá de la respuesta. Europa necesita desempeñar un papel protagonista en el nuevo escenario mundial ante el desastre que se avecina, porque si no nos ponemos a colaborar en la construcción de ese nuevo mundo, este nos apartará al más oscuro de sus rincones.

@gukgeuk 250508