Los socios han llegado a un acuerdo sobre las ayudas que la madre comĂşn europea prestará, literalmente, a los paĂses afectados por el coronavirus, que son todos. Todos pero unos más afectados que otros y, casualidad o no, los del sur mucho más afectados que los del norte.

Finalmente la deuda no será mancomunada, cada paĂs tendrá que arreglárselas Ă©l solito para devolver el chorro de millones que el BCE se va a inventar de la nada para prestárselo, y que va a tener que devolver hasta el Ăşltimo cĂ©ntimo.
La mancomunaciĂłn de esa deuda ha sido el principal obstáculo. Los paĂses del norte han impuesto otra vez a los del sur su visiĂłn austera, disciplinada y calvinista de la economĂa comĂşn en nombre de la «disciplina fiscal y de la justicia monetaria». Ese discurso en sĂ es discutible por lo que conlleva de paternalismo, prepotencia y cierto tufillo clasista/racista hacia los socios sureños, tan proclives a la anarquĂa monetaria y la dolce far niente. Discurso discutible pero aceptable… si no viniese de quien viene.
El ministro de Finanzas holandĂ©s Wopke Hoekstra en un arranque de sinceridad expuso las razones por las que, segĂşn Ă©l, PaĂses Bajos no podĂa admitir sus corresponsabilidad en la recuperaciĂłn econĂłmica de Italia, España y otros paĂses del sur, porque ellos se lo habĂan buscado a causa de la mala gestiĂłn de su sistema sanitario. Lo dijo asĂ, porque asĂ lo pensaba. Y aunque dĂas despuĂ©s se desdijese en confusas explicaciones, expresĂł lo que es un sentir bastante general en paĂses como el suyo, Holanda, o por decirlo correctamente: Reino de los PaĂses Bajos.
Hablemos del Reino de los PaĂses Bajos:
ITX Merken es una empresa holandesa. Si miramos las cifras de facturaciĂłn de esta empresa uno dirĂa que es uno de los gigantes del sector textil mundial. Pero esta empresa, de poco más de una docena de empleados, no es gigante ni se dedica a la venta de textil. En 2016 tuvo unos ingresos anuales de cerca de 1.100 millones de euros con un beneficio de más de 500. Eso supone un beneficio por empleado de más de 40.000.000 de euros.
El secreto de la alta rentabilidad (competitividad dirĂan los liberales) de esta pequeñĂsima empresa reside en que es la dueña de todos los derechos de todas las marcas de Inditex (Zara, Zara Home, Massimo Dutti, Pull & Bear, Bershka, Stradivarius, UterqĂĽe, …). Inditex traslada los beneficios de todos los paĂses en los que está presente a Holanda, porque Holanda grava el beneficio obtenido de bienes intangibles, como los derechos de marca y los royalties, con un impuesto del 15%, la mitad de lo que pagarĂan en otros paĂses del entorno, incluida España.

Como todo esto a Amancio todavĂa le parece poco ahorro de impuestos, hace pocos años decidiĂł abrir en Suiza ITX Merken (Swiss Branch), una filial en un paĂs todavĂa más opaco y con unas medidas fiscales aĂşn más permisivas, que le permitirán eludir aĂşn más impuestos. Mientras, la opiniĂłn publica española, alentada por la prensa corporativa, aplaude con las orejas su cumpleaños
Y por supuesto, el novoesclavista gallego no ha descubierto nada nuevo, otras muchas multinacionales como McDonald’s, Nike, Uber o IKEA usan la misma estrategia. Es una práctica tan normalizada que hasta tiene un nombre: Sándwich holandés.
El Reino de los PaĂses Bajos ha estado bloqueando las negociaciones para el plan de ayuda a los estados miembros más afectados por la pandemia de Covid-19, mientras Ă©l se está beneficiando anualmente de $ 10.000 millones (diez mil millones) en impuestos corporativos sobre beneficios procedentes de actividades realizadas en otros paĂses de la UniĂłn.
Los paĂses de la UE con más casos reportados de Covid-19 son los mayores perjudicados del impuesto de sociedades en los PaĂses Bajos. En concreto: Francia perdiĂł más de $ 2.7 mil millones en impuestos corporativos a los PaĂses Bajos, Italia más de $ 1.5 mil millones, España unos 1.000 millones, incluso Alemania tambiĂ©n perdiĂł más de $ 1.500 millones a cuenta del paraĂso fiscal holandĂ©s.
Hablemos ahora de las empresas estadounidenses que en lugar de declarar las ganancias en los paĂses de la UE donde se generaron, lo hacen en el paraĂso fiscal holandĂ©s. El montante final de los impuestos recaudados por nuestro socio neerlandĂ©s por impuestos de corporaciones que en su paĂs no tienen estructura fabril de ningĂşn tipo se estima que asciende a los 40.000 millones de dĂłlares. Cada año.
PaĂses Bajos es el cuarto mayor «facilitador» del mundo para la evasiĂłn de impuestos corporativos por volumen y el segundo globalmente segĂşn el Corporate Tax Haven Index 2019 .

«Por cada euro que los PaĂses Bajos recaudan por estos conceptos Europa pierde casi 5.«
El informe de Tax Justice Network destaca las «ineficiencias» del modelo del paraĂso fiscal holandĂ©s y el coste que estas tienen para el resto de paĂses europeos. Paises Bajos recauda anualmente más de 2.000 millones € en impuestos corporativos de actividades fabriles cuyo origen real está en otros paĂses de la UE. A Europa en cambio ese chorro de ingresos en la hacienda neerlandesa le cuesta anualmente más de 10.000 millones en pĂ©rdidas. En otras palabras, por cada euro que los PaĂses Bajos recaudan por estos conceptos Europa pierde casi 5.
Las empresas norteamericanas obtienen mas beneficios de PaĂses Bajos que en el resto de toda la UniĂłn Europea. Por contra, la baja tasa impositiva efectiva de los PaĂses Bajos y su facilidad para realizar transferencia de ganancias a otros paraĂsos fiscales como las Antillas, las holandesas natuurlijk!, supone para el conjunto de la UniĂłn una enorme transferencia de riqueza fuera de Europa, hacia las cuentas bancarias de las corporaciones e individuos más ricos del mundo, situadas fuera de las fronteras europeas. Y por supuesto, ahora ya con el Reino Unido efectivamente fuera de la UniĂłn, sin ninguna traba para mover ese inmenso caudal de capitales opacos por los circuitos de esa enorme laundering de dinero sangriento que es la City londinense.
Si encima el resto de europeos tenemos que soportar lecciones de moral luterana, puritana e hipócrita de tipos como los actuales gobernantes neerlandeses, que nadie se extrañe de la desafección a Europa que campea cada vez más entre todos sus ciudadanos.
Existen tres medidas que la UE tiene la potestad de implementar para poner fin a los abusos de paĂses insolidarios dentro de su seno:
- La introducciĂłn demorada de los impuestos unitarios (la base imponible consolidada comĂşn del impuesto de sociedades) que acabarĂa con la posibilidad legal de separar los beneficios de la actividad econĂłmica real que los ha generado.
- Una tasa impositiva comĂşn a toda la UniĂłn del 25 por ciento o más acabarĂa con los incentivos para la transferencia de beneficios.
- La introducciĂłn de informes pĂşblicos paĂs por paĂs posibilitarĂa el cruce de datos entre las distintas administraciones fiscales y garantizarĂa la transparencia, tanto para las empresas multinacionales como para los Estados miembros, asegurando la responsabilidad de cualquier cambio continuo de beneficios.
La UE no podrá reconstruir su economĂa sin poner freno a las trampas fiscales de algunos de sus socios como Holanda, Irlanda o Luxemburgo, sin cambiar a un enfoque de impuestos unitarios que haga que las grandes corporaciones paguen los impuestos en los territorios donde generan sus beneficios y no donde sus contables esconden esas ganancias.
200412
