Frente al mito de la defensa de la paz, las libertades y los derechos humanos, la Unión Europea se ha convertido en un régimen de guerra y de militarización.
Publicado en ALDA – Septiembre de 2024
Autor: Iván Giménez

El rĂ©gimen de guerra extiende sus alas, con innegable y explĂcita participaciĂłn europea. La lĂłgica amigo-enemigo en las relaciones internacionales se impone absolutamente sobre el marco de derechos humanos, impregnando el relato y la práctica polĂtica europea. Pese a que la paz, las libertades y los derechos humanos han sido el imaginario que ha recubierto el proyecto de la UniĂłn Europea desde su nacimiento, la realidad es completamente antagĂłnica.
Frente al mito de la paz como su seña de identidad, la UniĂłn Europea se ha convertido en ariete del rĂ©gimen de guerra y de la militarizaciĂłn, hasta el punto de que la escalada armamentĂstica se presenta como una salida a la crisis econĂłmica. AsĂ lo han venido explicando Gonzalo Fernández Ortiz de Zárate y Gorka Martija (ambos de OMAL). Estos fondos pĂşblicos europeos, lejos de ser unas subvenciones “a fondo perdido que vienen de Europa”, están condicionados a su devoluciĂłn (en la parte correspondiente a los crĂ©ditos) y además obligan a los Estados receptores a imponer medidas profundamente antisociales: reformas laborales; recorte de las pensiones; fiscalidad a favor de grandes empresas y fortunas, y lĂmites a la contrataciĂłn y a las polĂticas pĂşblicas. En definitiva, vuelta a las polĂticas de austeridad, que estarán de nuevo en vigor de forma efectiva desde 2025.
La UE aplica una agenda corporativa y mercantilista: austeridad, polĂtica agraria comĂşn en favor de la agroindustria, devaluaciĂłn salarial, control de los presupuestos estatales, rescates bancarios, prioridad y chantaje para el pago de la deuda, virulenta ofensiva con tratados comerciales, extractivismo colonial, necropolĂtica migratoria, etcĂ©tera.
En esta lĂnea se inscriben los Fondos Next Generation (NGEU), cuyo impacto ha sido analizado en un informe elaborado por OMAL (Observatorio de las Multinacionales en AmĂ©rica Latina) y publicado por el sindicato ELA, bajo el tĂtulo UE: Agenda verde oliva y digital al servicio de las empresas transnacionales. En resumen: más dinero pĂşblico para asegurar los beneficios de las grandes empresas.
Fondos… para la guerra
En este sentido, regresan el 3% en el dĂ©ficit y el 60% en la deuda como pilares de esta polĂtica. En este año valle se pondrá especial Ă©nfasis en el seguimiento del dĂ©ficit, aunque la atenciĂłn en la deuda no decae, sobre todo para paĂses como el Estado español, que supera ampliamente el 90%, porcentaje considerado como “muy elevado” por la UE. En definitiva, el enfoque restrictivo nunca se fue, siempre estuvo ahĂ, solo se adaptĂł a un contexto crĂtico: inflaciĂłn, limitaciĂłn del gasto, contracciĂłn del dĂ©ficit y la deuda pĂşblica como objetivos; lo verde, lo digital y lo militar como apuestas prioritarias; y el tutelaje del proyecto europeo como garantĂa de sometimiento.
El desmantelamiento de lo pĂşblico y la austeridad en polĂticas sociales, por tanto, regresan con fuerza inusitada.

Los fondos NGEU, ¿quién reparte y quién recibe?
La CAPV ha sido uno de los territorios donde más claramente se ha dado la simbiosis entre administraciĂłn, grandes empresas y consultorĂas corporativas. En julio de 2020 el Gobierno Vasco contratĂł a PwC para adaptar su Estrategia Vasca de Crecimiento Sostenible a las prioridades marcadas por Bruselas. La polĂ©mica suscitada dio lugar a una rectificaciĂłn obligada, presentándose el 29 de diciembre de 2020 una nueva propuesta elaborada tambiĂ©n por PwC. Esta consultora recibiĂł otro encargo muy similar en septiembre de 2020.
Además, a lo largo de 2023 Deloitte y, de nuevo, PwC han sido adjudicatarias de tres contratos por valor de 2 millones para la gestión de activos de Osakidetza30, proyecto financiado a través de NGEU para la digitalización de su estructura y operativa.
De momento, la CAPV ha recibido 2.339 millones de euros, desglosados en 1.152 millones asignados al Gobierno Vasco para su gestión, y 1.187 millones en iniciativas de gestión estatal directa. A esto se le suman 426 millones en el marco del programa React EU: en conjunto, más de 320 convocatorias resueltas.
Nafarroa, donde parece haber una menor presencia de las consultoras internacionales, ha recibido 950 millones, desglosados en 542 millones que gestionará la Comunidad Foral, y 408 millones en iniciativas de gestión estatal. A esto se le suman 148 millones de euros en el programa React EU. En total, más de 155 convocatorias resueltas.
En todo caso, el informe elaborado por OMAL revela que los fondos Next Generation van dirigidos a las grandes corporaciones multinacionales, con un peso abrumador de la automociĂłn: Volkswagen, Mercedes, Gestamp, Irizar… Los Gobiernos de España, CAPV y Navarra se han volcado en rescatar el sector para salvaguardar sus volĂşmenes de negocio, obstaculizando de facto la reducciĂłn del vehĂculo privado o el fomento del transporte pĂşblico.
TambiĂ©n se analiza el reparto de fondos destinado a otros sectores. Destaca que se destinan ingentes cantidades a engrosar burbujas tecnolĂłgicas (greenwashing) como el hidrĂłgeno (Petronor en Bizkaia, Acciona en Tudela…) o a enfocar la energĂa eĂłlica en una lĂłgica neocolonial y extractivista (generalizando la instalaciĂłn de grandes parques en rĂ©gimen de monopolio corporativo).
En el sector de cuidados, por ejemplo, los fondos Next Generation destinan al menos 119 millones para una supuesta mejora de las residencias, pero abordando las carencias del sector como nicho de negocio y con el fin de aumentar su mercantilizaciĂłn y la llamada cooperaciĂłn pĂşblico-privada.
El informe recoge el detalle de otros sectores (agroindustria, etc.), y en definitiva concluye que el objetivo de este plan es recuperar la tasa de beneficio para las grandes empresas gracias al dinero pĂşblico, a costa de aumentar la precariedad laboral y la conflictividad ecosocial.
A la vista del informe, queda claro que este “capitalismo verde oliva y digital” debe combatirse con un rearme teĂłrico y una gran movilizaciĂłn por parte de la izquierda polĂtica, social y sindical, al tiempo que se impulsen alternativas factibles, dentro y fuera de las instituciones. La emancipaciĂłn de los pueblos de Europa pasa por plantar cara sin ambages a la arquitectura de dominaciĂłn y explotaciĂłn que representa hoy la UE.
Recortar pensiones para gastar en armas
ELA ha hecho su propio balance, sacando a la luz que recibir los Fondos Europeos obliga al Gobierno español a imponer recortes del 6,1% en las pensiones a partir de abril de 2025 (unos 11.300 millones de euros anuales). “Quienes aprobaron la reforma de pensiones trataron de ocultar que estaban imponiendo recortes futuros”. La ComisiĂłn Europea publicĂł en abril el Informe sobre Envejecimiento: la reforma de pensiones aprobada en 2023 recogĂa que, cada tres años, se revisarĂan las pensiones para adoptar nuevos ajustes. “Los Fondos Europeos –denuncia ELA– son un mecanismo de intervenciĂłn de las polĂticas estatales. La responsabilidad es de todos los partidos que posibilitaron la reforma de pensiones, entre los que se encuentran PNV y EH Bildu, que dieron la espalda a la demanda de las organizaciones para rechazar la reforma”.
«Las actuales polĂticas europeas ni son verdes, ni sociales, ni están orientadas a la paz. «
“El belicismo –denunciĂł hace unas semanas Mitxel Lakuntza– está hoy en el centro de la polĂtica: más gasto militar a la vez que se recorta el gasto social. Quieren recortar las pensiones para comprar armas, asĂ de simple. Esta es la Europa de los Fondos Europeos, una mentira para favorecer los intereses de las grandes multinacionales. Las actuales polĂticas europeas ni son verdes, ni sociales, ni están orientadas a la paz. ELA no quiere esconder lo que sucede, y denunciar lo que está pasando es fundamental para trabajar a favor de otra Europa”.
Iván Giménez es el responsable de comunicación de ELA Sindikatua.
