Sobre las campanas de amejoramiento del Amejoramiento.
El Parlamento de Navarra ha acordado la creación de una ponencia para actualizar el autogobierno de Navarra. Naturalmente no han faltado los habituales rasgamientos de vestiduras, lloriqueos y teatrillos de la derecha que, una vez más, denuncia la venta de Navarra a nosesabequién sin caer en la cuenta de que según ellos Navarra ya ha sido puesta en venta tantas veces que, o bien nadie ha querido comprarla, o en efecto ya está vendida y aún no se han enterado.
Es el momento de recordar que el Amejoramiento es el Ăşnico texto estatutario no refrendado en las urnas, a diferencia del resto de los de las comunidades histĂłricas: CAV, Cataluña, Galicia y AndalucĂa (trampa incluida), que sĂ lo fueron. Esa consulta se nos hurtĂł en su dĂa alevosamente a los navarros , sustituyendo el plebiscito por un paternalismo ilustrado de notables porque los mandatarios de entonces no se atrevieron a proponer al pueblo navarro su ratificaciĂłn por miedo a poner en marcha el Amejoramiento con un aprobadillo raspado o incluso a perder el plebiscito.
Por otro lado, una parte de la derecha navarra y la mayorĂa de la española estará esperando este momento para exigir «el fin de los privilegios de Navarra» y el cafĂ© para todos. Será un buen test para desenmascarar a los que envueltos en la bandera de Navarra, roja por fuera y rojigualda por dentro, se proclaman Ăşnicos albaceas del navarrismo. AsĂ pues, es el momento de los valientes, …o de los insensatos.

TambiĂ©n es una oportunidad, UNA ENORME OPORTUNIDAD para recomponer las relaciones, reparar los caminos y rehacer los puentes que quedaron maltrechos al comienzo de la transiciĂłn. Sin apriorismos, sin cuentas pendientes, sin lĂneas rojas. Con generosidad, luces largas y conscientes de que sĂłlo en una Navarra donde todas las ideas y lealtades disfruten de libertad de difusiĂłn y espacio para su ejercicio habrá sitio para todos. Superando esos marcos mentales retorcidos y tramposos que durante tantos años nos han vendido, segĂşn los cuales prohibir ideas e identidades equivalĂa a «libertad», mientras que permitir su ejercicio equivalĂa a «imposiciĂłn».
Y COMO SE HACE ESO?
«Navarra junto con los otros territorios forales son los únicos territorios de la UE que disponen de Hacienda propia. Y amigos, en la Europa actual eso eso es un arma formidable.«
Desde luego no desde el maximalismo, tampoco desde el inmovilismo legalista y menos desde la patraña determinista. Mas bien siendo conscientes de que a los destinos no se llega sin recorrer el camino, respetando al adversario, eligiendo bien al compañero y siendo conscientes de nuestra fortaleza y de nuestras herramientas. Porque las tenemos (Navarra las tiene) y muy poderosas. Navarra junto con los otros territorios forales son los únicos territorios de la UE que disponen de Hacienda propia. Y amigos, en la Europa actual eso es un arma formidable.
Es el momento de agrupar sinergias en torno a lo que nos une. Aprovechando la ventana que nos abre la Ponencia de Autogobierno, para profundizar y «amejorar» el Amejoramiento, para integrar a los que, por exclusiĂłn o por propia voluntad quedaron fuera del marco polĂtico que ¡HACE 40 AĂ‘OS! estableciĂł la Lorafna. Sin navarros de primera y de segunda, con igualdad de derechos en toda la geografĂa de Navarra. Para colaborar entre todos en la construcciĂłn de la Navarra del futuro, diversa y transversal, consciente de su historia pero sin determinismos, construido por sus ciudadanos desde su libre voluntad y con esta como Ăşnico lĂmite. Dejando asĂ en evidencia a los que estas cuatro ultimas dĂ©cadas han secuestrado la identidad de la ciudadanĂa navarra para ocultar su nacionalismo vergonzante.
También es una oportunidad para replantear nuestras relaciones con nuestros vecinos, con todos, los que comparten con nosotros sus mugas y los que también comparten cultura con nosotros, especialmente con los «otros» navarros, los de la otra vertiente del Pirineo.
Finalmente, también con el Estado Español. Profundizando en el Convenio Económico, desde el respeto y la lealtad mutuas, trabajando un espacio de colaboración y solidaridad donde Navarra y el Estado pacten las aportaciones necesarias para el mantenimiento del estado del bienestar pero donde también Navarra tenga la plena capacidad de decidir cuales son los «servicios» que desea recibir del Estado. Sin apriorismos, sin proteccionismos, sin paternalismos. Con libertad.
…ÂżNos atrevemos?
