
identitaria europea
El tĂ©rmino «Nouvelle Droite» naciĂł en Francia a finales de los 60, casi a la vez que el mayo francĂ©s. Fue acuñado por un grupo de intelectuales franceses, encabezados por Alain de Benoist, que publicaron su «Manifeste: la Nouvelle Droite de l’an 2000» en el que analizaban la historia europea del siglo XX, especialmente las 2 Guerras Mundiales, (guerras civiles europeas segĂşn ellos), profundizaba en las causas y proponĂa una «revoluciĂłn conservadora». Ese fue uno de los orĂgenes de la guerra cultural emprendida por las nuevas generaciones de derechas para hacer frente a la hasta entonces indiscutida supremacĂa intelectual de la izquierda.
A raĂz de este evento surgieron una serie de movimientos polĂticos, más o menos derechistas (algunos claramente neofascistas y otros menos evidentes) que han influido en la formaciĂłn de los partidos ultraderechistas europeos de estas Ăşltimas dĂ©cadas, bien desde el punto de vista teĂłrico o algunas veces militando directamente en ellos. Como ejemplo: la media docena de «neoderechistas» de esta escuela que está presente en la ejecutiva de Frente Nacional.
50 años despuĂ©s, estas escuela de pensamiento, unas veces latente otras más inquieta, pero siempre activa dentro de partidos polĂticos, medios de comunicaciĂłn, centros educativos y hasta campos de fĂştbol, en suma allá donde haya un espacio donde disputar el espacio cultural, ha desembocado en un aluviĂłn de especĂmenes ideolĂłgicamente inidentificables: Rojipardistas con ideas de izquierdas y valores de derecha o incluso a la inversa, Strasseristas inspirados en el obrerismo nazi, al que Hitler habĂa puesto fin durante la «noche de los cuchillos largos, supuestos progresistas con discursos tipo “la izquierda ha abandonado la naciĂłn” y “la derecha ha abandonado al pueblo”, negacionistas de varios tipos, islamĂłfobos «no racistas» y otros especĂmenes de este pelo.
Las ideas que defienden giran en torno a conceptos supuestamente modernos pero en el fondo profundamente reaccionarios: El antiigualitarismo radical, el anticapitalismo, antiliberalismo y antimarxismo «Ni de derechas ni de izquierdas» , el supremacismo cultural, el neopaganismo, el nacionalismo europeĂsta, el rechazo de la globalizaciĂłn y de la inmigraciĂłn,… y otros en funciĂłn del pais o de las coyunturas.
Personalidades internacionales como Steve Bannon, Alexander Duguin, Richard B. Spencer se confiesan próximas o influenciadas por el pensamiento de Benoist y se reivindican como «Nueva Derecha» o más recientemente con el sello de «Alt Right».
En España estas ideas están defendidas por gente como J.J. Esparza, JosĂ© Alsina, Javier R. Portella, Sánchez DragĂł, Federico J. Losantos o Jorge Verstrynge. En revistas como la desaparecida HespĂ©rides, y en Euskadi por La Tribuna del PaĂs Vasco y la donostiarra Naves en llamas cuyo director RaĂşl G. Zorrilla es asiduo de los «Diálogos en Pamplona» en donde confraterniza todo lo más granado de esta nueva raza de politicos «iliberales«. Como Julio PomĂ©s, Eduardo LĂłpez -DĂłriga, Eugenio Narbaiza o Joseba Eceolaza entre otros.
Un espécimen local pamplonés de esta fauna fue Pascual Tamburri, que se «suicidó» hace pocos años en Estrasburgo, dejando un reguero de seguidores y admiradores entre lo más selecto de la gente bien de Navarra, algunos encuadrados hoy en el sector mas cool de UPN.

AlgĂşn dĂa alguien deberá atreverse a hablar de la historia de esta famiglia de fascistas, de su llegada y asentamiento en Navarra y de lo que la saga Tamburri ha influido y sigue influyendo en Pamplona, más allá del histĂłrico «Consolato d’Italia» de la calle Taconera.
@gukgeuk 210815
