Se nos ha ido una de las voces intelectuales más incisivas y políticamente comprometidas de los últimos 50 años, desde que en 1976 deslumbrase con su primer ensayo «Cómo muere la otra mitad del mundo«. Texto fundacional del pensamiento crítico sobre el desarrollo. Ha muerto este pasado 14 de febrero de 2026, en Francia, a los noventa y un años de edad.
@gukgeuk. 10 minutos de lectura.

Politóloga, ensayista, activista y gran provocadora, esos 50 años de frenética actividad antiglobalización los dedicó a desentrañar los mecanismos que el poder económico global utiliza para condenar a cientos de millones de personas a la pobreza y a la exclusión. Su obra, ha sido traducida a decenas de idiomas y leída en todos los rincones de cualquiera de los tres mundos. Hizo del análisis crítico del sistema político-económico mundial un instrumento al servicio de la justicia social.
Americana de nacimiento pero europea y europeísta por elección. En la convulsa Europa de la década de 1960, Susan George forjó su camino como activista política e investigadora social. Pero no trabajó desde una torre de marfil, lo hizo desde dentro de los movimientos sociales, ayudando a crearlos y organizarlos. Todo su inmenso trabajo está empapado de una urgencia por convertir el análisis complejo en acción transformadora.
Colaboró en la fundación y consolidación del Transnational Institute (TNI), un espacio alternativo para el análisis crítico de las relaciones internacionales que, bajo su influencia, se consolidó como una de las instituciones más respetadas para el análisis crítico de la globalización, las corporaciones transnacionales y las desigualdades estructurales del sistema mundial. George no solo se convirtió en una figura central del TNI, sino que llegó a ocupar el cargo de presidenta honoraria, posición que mantuvo hasta su fallecimiento.
Entendió antes que nadie que la verdadera política internacional no se escribía en los salones de las Naciones Unidas, sino en las interconexiones entre el capital financiero, las instituciones multilaterales y las comunidades locales. Era asesora y miembro de DiEM25, (Democracy in Europe Movement 2025), la alianza política europea cuyo propósito es democratizar las instituciones europeas desde una visión progresista y de izquierdas.
“El neoliberalismo no es inevitable; es una elección política.” (Susan George)
Los escritos de Susan George combinan rigor académico con afán divulgativo, no exentos a veces de un estilo a veces provocativo. Sus libros se convirtieron en manuales para generaciones de activistas, estudiantes y militantes de partidos políticos alternativos. Entre sus obras más destacadas se encuentran esas 9:
- 1. Cómo muere la otra mitad del mundo (1976) Su primera gran obra. Desmuestra que el hambre en el mundo no se debe a la escasez, sino que es consecuencia de las estructuras de poder político y económico.
- 2. The Debt Boomerang (El bumerang de la deuda, Pluto Press, 1992). Sostiene que la deuda externa de los países del Tercer Mundo no solamente les perjudica a ellos. Occidente también paga duro precio en migración, medio ambiente, tráfico drogas, y costes bancarios improductivos
- 3. El Informe Lugano (1999 / ed. española: Icaria/Intermón Oxfam, 2001). Distopía satírica en la que un supuesto informe secreto es encargado a una comisión de sabios con el objetivo de preservar el capitalismo a cualquier coste.
- 4. Pongamos la OMC en su sitio (Icaria, 2002). Una crítica la Organización Mundial del Comercio cuyas reglas de juego, obligatorias para el comercio internacional, benefician sistemáticamente a Occidente.
- 5. Nosotros, los pueblos de Europa (Icaria, 2006) Reflexión sobre el proyecto europeo, la Constitución europea y la necesidad de una Europa social frente a la Europa de los mercaderes.
- 6. El pensamiento secuestrado (Icaria, 2007) Advierte de que el pensamiento ultraconservador se está adueñado del panorama cultural, político, religioso e intelectual estadounidense, arrastrando a Europa. Mientras, la izquierda se queda mirando. (19 años después podemos calificar esta reflexión de profecía).
- 7. Sus crisis, nuestras soluciones (Icaria/Intermón Oxfam, 2010-2011) Su respuesta a la crisis financiera de 2008. Además de desvelar las causas de la debacle, propone alternativas al modelo financiero que causó el colapso. Finalmente denuncia a los gobiernos que usaron la crisis para desmantelar el Estado del bienestar.
- 8. El Informe Lugano II: Esta vez vamos a liquidar la democracia (Deusto, 2012-2013). Continuación del publicado 12 años antes. Ahora, después de las crisis de 2008, con más datos clave como el de los dieciséis billones de dólares que la Reserva Federal secretamente facilitó a los bancos y los planes de la élite financiera mundial para no perder el control ante las convulsiones sociales y medioambientales.
- 9. Los usurpadores. (Icaria, 2015) Su última gran obra. Como los lobistas al servicio de las grandes corporaciones o los ejecutivos de empresas trasnacionales, se han convertido instancias paraestatales. Son los usurpadores que se introducen en los negocios del mundo a golpe de inversiones y puertas giratorias, y trabajan para crear un mundo a su su servicio y el de los que les pagan sus fabulosos sueldos.
Activismo y Compromiso Ético
Su actividad no se limitó al estudio y a la denuncia. Innumerables veces bajó al barro colaborando intensamente con los agricultores de Vía Campesina, defendiendo activamente a los pequeños agricultores y ganaderos frente a las corporaciones agroindustriales, organizando y participando activamente en el Foro Social Mundial de Porto Alegre o, más cerca de nosotros, formando parte del grupo de apoyo a los artesanos de la paz y que leyeron el manifiesto en Baiona.
Susan George nunca fue neutral. Cada libro, cada artículo, cada conferencia, estaba orientados a la defensa de los colectivos desfavorecidos y a fortalecer los movimientos que luchaban por ellos.
Fruto de sus trabajos sobre la deuda del Tercer Mundo son la teorización de la Deuda Odiosa o ilegítima, donde argumentaba que la mayor parte de la deuda externa de los países del Sur la habían contraído regímenes autoritarios y corruptos, sin beneficio para sus poblaciones y por tanto que esta deuda no debía contemplarse como un asunto de mera contabilidad financiera sino que tenía implicaciones éticas y legales que salpicaban también a los prestatarios. También popularizó el luego celebérrimo concepto de «Socializar perdidas y privatizar beneficios» aplicado al neoliberalismo y a los poderes corporativos. Era presidenta honoraria de la Asociación para la Tributación de las Transacciones Financieras y para la Acción Ciudadana (Attac), asociación altermundista que propugna la creación de una tasa (la Tasa Tobin) a las transacciones financieras especulativas para ayudar a los colectivos desfavorecidos.
Susan George se pronunció repetidas veces sobre la crisis climática («Sus crisis nuestras soluciones». Icaria, 2010) y sobre la urgencia transformaciones sistémicas para hacerle frente. No solamente soluciones técnicas o mercantilizadas; ella insistía en que la sostenibilidad ambiental también estaba ligada a la justicia social y a la redistribución del poder económico. Fue miembro del consejo de administración de Greenpeace. Junto a otras personas fundó el movimiento «Extinction Rebellion», que promovía la desobediencia civil para urgir a los gobiernos a actuar con urgencia frente a la crisis climática y la pérdida de la biodiversidad.

Frente al monetarismo y la financiarización festejados por los beneficiarios del supuesto libre comercio, George documentaba minuciosamente cual era el precio de toda esa fiesta y quien pagaba las facturas: Trabajadores precarios, campesinos sin tierra, comunidades desplazadas por megaproyectos y ecosistemas arrasados. Y sobre todo: Susan George nunca fue neutral. Cada libro, cada artículo, cada conferencia, estaban orientados a la defensa de los colectivos desfavorecidos y a fortalecer los movimientos que luchaban por ellos.
Durante sus últimos años seguía manteniendo su curiosidad característica y su confianza en el genero humano, en la cooperación y en la solidaridad. Su últimas reflexiones versaban sobre como la desinformación digital, el secuestro de la realidad por pare de la IA y la fragmentación política afectarán el futuro de los movimientos sociales.
Cada vez que alguien levante su voz contra la concentración de poder, su voz estará detrás. Cada movimiento exigiendo democracia económica, estará en deuda con ella y cada generación que descubra que otro mundo es posible. Gracias Susan por todo lo que nos diste.
Susan George falleció en Francia, el 14 de febrero de 2026, a los 91 años de edad.
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