Hace unos dĂas nos avergonzamos con el resultado del encuentro entre el presidente loco de los USA y la incompetente representante de la UE , en el que anunciaban que los productos UE serĂan gravados con un arancel del 15%, y «más cosas».
RecopilaciĂłn del post creado por @hackbogado.

Esas «cosas más» incluĂan comprarle a los USA energĂa por valor de 250 mil millones de dĂłlares anuales los prĂłximos 3 años e inversiones en USA por 600 mil millones.
Más que indignante, era humillante.
Pero unos dĂas despuĂ©s, pasado el enfado, nos enteramos de que no hay documento jurĂdico o legal de ningĂşn tipo que recoja nada de lo publicado, y que las cifras del «acuerdo«, en energĂa e inversiĂłn son absurdas, imposibles. No porque econĂłmicamente no se pudiera: es que los USA no producen para vender al exterior esos 180 mil millones de dĂłlares en energĂa al año, y porque nadie ha concretado en que consistĂan esas inversiones.
Empieza a quedar claro que todo parece un absurdo montaje en el que te reúnes con el loco y le «firmas» lo que se le vaya ocurriendo.
Total, nadie va a cumplir nada. Y entonces uno se pregunta, ¿de qué va toda esta locura de los aranceles y la exigencias del loco? Y las respuestas dan más miedo aún que lo que se está mostrando al público: USA está quebrada. En bancarrota, como lo llaman ellos.
La situaciĂłn, parece ser la siguiente: El otrora poderoso paĂs, lĂder mundial en muchĂsimas ramas del comercio de la economĂa, resulta que, a dĂa de hoy, no produce prácticamente nada más allá de tecnologĂa de comunicaciones, las propias comunicaciones y su contenido. La mayorĂa del resto de sus productos son una mierda. Su coches son una mierda. Sus aviones son una mierda. Su ropa es otra mierda. Mejor ni hablar de su producciĂłn alimentaria. Solo siguen produciendo un producto estrella que hasta ahora era imbatible. Hasta ahora.
Ese producto es el dĂłlar. La impresiĂłn de dĂłlares como si no hubiera un mañana es su principal industria. Derivada de ella, un conjunto enorme de negocios financieros y meramente especulativos, juegos de dinero. Un producto y una industria que no dependen de la calidad. Depende, Ăşnica y exclusivamente, de la confianza. Y esa confianza se está diluyendo como un puñado de arena en la mano. La deuda del paĂs es impagable. Su capacidad de producciĂłn econĂłmica y tecnolĂłgica ha sido superada ampliamente por China.
Ese tufo a deterioro, a quiebra, a imposibilidad de cumplir en el futuro con los pagos, está a su vez encareciendo el precio de su financiación.
Las personas con dos dedos de frente saben que no se podrá pagar la deuda al 4% si no vas a crecer ni a un 2% en el futuro.
La idea [de Trump] de cĂłmo solucionar el problema de que tu paĂs no va poder seguir con su ritmo de c deonsumo y su nivel de vida ha sido muy rudimentaria y bruta: Exigir que los demás te den su dinero y su riqueza, sin más.
Y, en el peor momento de su breve historia, en ese paĂs han puesto al frente de la situaciĂłn más complicada en la que se sabĂa quĂ© iban a terminar, a la peor de las personas para ese puesto. Una persona que no ha trabajado en su vida. Solo ha hecho espectáculo, circo.
La idea de cĂłmo solucionar el problema de que tu paĂs no va poder seguir adelante con su ritmo de consumo y su nivel de vida ha sido muy rudimentaria y bruta: Exigir que los demás te den su dinero y su riqueza. Sin más.
En estos momentos, USA es un imperio en plena caĂda exigiendo más tributos a sus colonias y provincias. Mucho más. Como para seguir con su ritmo. Y eso es imposible.
Cumplir las exigencias del imperio supondrĂa la ruina de sus provincias. La ruina de sus provincias, supone a su vez la ruina de su sistema de comercio, porque si las provincias no tienen capacidad de comprarte, tu negocio, tu imperio, tambiĂ©n se hunde.
Y en esas estamos. Un imperio desmoronándose, con una capacidad militar brutal, pero que no puede emplear en el saqueo directo de sus provincias (por ahora), y una capacidad económica completamente destruida en sus bases. Es cuestión de tiempo que la situación se comprenda por los actores económicos del resto del mundo y, lógicamente, cuando lo entiendan, entren en pánico y traten de deshacerse de todos los activos posibles relacionados con los USA. El colapso de su sistema se retroalimentará.
A ninguno de los Poderes establecidos de los distintos paĂses del mundo le interesa que los USA se desmoronen. Es malo para todos. Pero la salida elegida para evitar la catástrofe, es inviable e inĂştil. En los prĂłximos meses, cuando el nivel de colapso de la economĂa USA comience a ser evidente y no haya manera de ocultarlo (en parte provocado por sus polĂticas actuales para evitarlo), se pasará del loco «imponer aranceles» a exigir, directamente, «compensaciones«.
Es decir, en breve veremos al presidente loco reclamar la entrega de dinero, riqueza, PIB, o lo que sea y como lo quieran llamar, por parte de todos los paĂses sometidos a su sistema, son más. Será algo grotesco, que no parecerá real.
Pero será, claro que será:
- Alemania, tenéis que entregarnos tantos miles de millones.
- España, quiero que nos entreguéis tanto.
- Japón, vosotros tenéis que darnos estos miles de millones.
- Corea, vosotros casi lo mismo.
…y asĂ, una lista de paĂses al respecto de los cuales creen que no desobedecerán.
Pero, esto no va salir bien. Todo parece conducir a una situación en la que finalmente los USA van a utilizar la fuerza bruta contra quienes se nieguen a pagar los tributos exigidos. Habrá que ver si esta linea temporal se cumple o se produce, porque la situación interna que el loco está provocando, con una clara actuación dirigida a destruir su propio sistema democrático, puede terminar en una guerra civil.
Esta haciendo tantas barbaridades que terminará provocando situaciones de insurrecciĂłn. Habitualmente, cuando las poblaciones se rebelan, el Poder manda a la policĂa o al ejercito a pararlas. Y en un paĂs en el que 3 de cada 5 personas tienen armas, eso no «será tan sencillo».
No se como las poblaciones y los ciudadanos de los distintos paises del mundo, que hasta ahora se veĂan como «aliados» de los USA, van a asumir que no son aliados sino el principal problema y el principal enemigo. Por ahora, sus gobernantes no son capaces de asumirlo.
Todo esto, en un mundo hipĂłcrita y falso hasta la mĂ©dula, podrĂa haberse «sobrellevado» o hecho de manera «más sutil» . Haberlo «dilatado» y «suavizado«. Pero si algo no tiene el loco, es sutilezas. Ninguna.
Y esto, cuando pase, no va a haber manera de ocultarlo.
