Las crisis de todo tipo (econĂłmicas, polĂticas, sanitarias,…) que cada vez más frecuentemente azotan el mundo occidental, han sido la causa de un fenĂłmeno inesperado en el escenario global: El reordenamiento del tablero polĂtico.
La crisis de la vieja izquierda, que en algunos casos ha supuesto la desapariciĂłn de partidos que ya eran parte del paisaje, la deriva de los partidos conservadores hacia el liberalismo salvaje, el renacimiento de ideologĂas inspiradas en la escuela de la «Nouvelle Droite», cuando no directamente en el neonazismo, y el estancamiento de los partidos verdes, algunos de ellos difĂcilmente diferenciables de los grupos antisistema, y su incapacidad no ya de asaltar el poder sino de siquiera condicionar las polĂticas de los gobiernos; hacen que desde el proyecto socialverde debamos plantearnos seriamente nuestra herramienta para implantar polĂticas radicalmente democráticas, participativas, avanzadas y con influencia real en el bienestar de la ciudadanĂa. Y esa herramienta es el MUNICIPALISMO.
No se trata de reinventar el Municipalismo. Ha sido repetidamente teorizado desde posiciones polĂticas de izquierda y de derecha, se puede encontrar abundante literatura de tradiciones como el cantonalismo, el anarquismo, el republicanismo y en movimientos rurales y urbanos en diferentes lugares y momentos historicos. Hoy en dĂa varios partidos desde Podemos al PP hablan de municipalismo con naturalidad. Pero no existe una fĂłrmula universal de municipalismo, cĂłmo no son iguales el concepto administrativo y gregario del municipalismo del PP y el Municipalismo Transformador propugnado por las Fearless Cities.
El Municipalismo no es solamente autogobierno local, sino que supone la asunciĂłn por las ciudades y los pueblos de competencias para decidir sobre sus propios asuntos, dentro de una estrategia polĂtica global donde la acciĂłn local sea la prioritaria frente a otros niveles de administraciĂłn.
- POLĂŤTICA GLOBAL ORIENTADA A LO LOCAL.
- AUTOGOBIERNO MUNICIPAL.
Estas dos son las dos patas principales del Nuevo Municipalismo. Y estas las bases que se manejaron en la cumbre de Barcelona:
A NIVEL LOCAL LOS GRANDES PARTIDOS NO SON CAPACES DE CANALIZAR EL FLUJO BIDIRECCIONAL ENTRE LO LOCAL Y LO GENERAL. Es necesario crear plataformas polĂticas locales que incluyan las diversas sensibilidades del tejido polĂtico local. Cada una de ellas será diferente a las otras a causa de las prioridades locales, las personas promotoras o de su origen, pero todas ellas serán la respuesta a los temas candentes en el contexto de cada municipio.
LAS ADMINISTRACIONES LOCALES NO PUEDEN SER EL ESCALÓN INFERIOR DE LA ADMINISTRACIÓN SINO SU BASE. Son las fuentes del autogobierno, son el espacio donde se inicia la legitimación de toda la sociedad democrática. El municipalismo es consciente de esto y defiende la asunción masiva de competencias por parte de la administración local. También en ámbitos como el medioambiental, la vivienda o el/los idioma/s en que se comunica con sus vecinos.
LA RADICALIDAD DEMOCRATICA. El poder local debe funcionar de manera radicalmente democrática. En palabras de Debbie Bookchin: “el municipalismo no va de implementar polĂticas progresistas, sino de devolver el poder a la gente comĂşn”. El municipalismo es la respuesta a la pobreza democrática del Estado español y de sus partidos mayoritarios.
LA CIUDADANĂA SE COMPORTA DE MANERA DIFERENTE COMO INDIVIDUO QUE COMO VECINO. El municipalismo es consciente de esa inteligencia colectiva de la poblaciĂłn y se apoya en ella con iniciativas como plataformas digitales para la toma de decisiones, presupuestos participativos, iniciativas y consultas ciudadanas, etc. En este aspecto en Navarra tenemos mucha ventaja, instituciones populares como los Batzarrak o el Auzolan forman parte del imaginario de los navarros, sobre todo en las áreas rurales.
LA PERMEABILIDAD. Es muy importante asumir el concepto de permeabilidad entre las plataformas municipales y los partidos convencionales. Hay que asumir cierto nivel de tensiĂłn entre ambas partes porque esa Ăłsmosis es necesaria, esclarecedora y productiva. El municipalismo cree que la capacidad de acciĂłn institucional depende de una sociedad consciente, concienciada y movilizada, de abrir las instituciones a la vecindad y estar alerta a las denuncias de los movimientos sociales.
EL MUNICIPALISMO ES, TIENE QUE SER FEMINISTA. Aplicando la paridad de gĂ©nero en todos los espacios, actos y cargos, creando iniciativas contra la patriarcalidad de las instituciones y las polĂticas pĂşblicas, horizontalizando la toma de decisiones, huyendo de las politicas de enfrentamiento y de los «reñideros», poniendo el Ă©nfasis en lo comĂşn y relacional y abrazando la diversidad como un elemento natural de la polĂtica.
EL MUNICIPALISMO TIENE VOCACIĂ“N GLOBAL. No es una «polĂtica de boina» ni un «nacionalismo de aldea», todo lo contrario, tiene perfecta consciencia de que lo que nos afecta localmente tiene su origen en su mayor parte en sucesos o decisiones que se toman en otras partes del mundo. TambiĂ©n es consciente de que los municipios tienen una gran responsabilidad frente a local y a lo global. Por eso necesita trabajar en red, buscando el apoyo de plataformas similares y trabajando desde lo local a lo global.
El nuevo Proyecto Socialverde que se está trabajando en Navarra debe asumir una postura de apoyo, promoción y defensa del MUNICIPALISMO, comprometiéndose a:
- Desarrollar, promover y potenciar la visiĂłn municipalista de la polĂtica.
- Servir como vĂnculo entre los entes locales y el resto de las administraciones de cualquier nivel.
- Apoyar a las plataformas locales que lo requieran.
- Potenciar desde las entidades locales la EconomĂa Circular.
- Promover el apoyo a la transiciĂłn energĂ©tica, la lucha contra la pobreza energĂ©tica y con la SoberanĂa EnergĂ©tica como horizonte.
- Promocionar, defender y multiplicar los cauces de participaciĂłn de la ciudadanĂa a nivel local.
- Defender e implantar el autogobierno municipal allá donde sea posible.
@gukgeuk 201116

