La oportunidad de retomar la antorcha del Cambio.

En medio de la desilusiĂłn de los gobiernos compartidos con un PSN que no ha querido profundizar en el cambio, Geroa, Socialverdes de Navarra tiene la oportunidad histĂłrica de retomar la iniciativa y redefinir el futuro de Navarra desde una perspectiva ideolĂłgica coherente y transformadora.
Recuperar la centralidad en el modelo territorial y social
Camino de la tercera dĂ©cada del siglo XXI, Navarra necesita un modelo territorial propio, que reconozca y promueva su pluralidad, su cultura y su modo particular de entender la polĂtica. Geroa Socialverdes está en la mejor posiciĂłn para defender, sin complejos ni hipotecas, un proyecto que apueste por esa Navarra plural y abierta, donde los derechos sociales, la lucha contra la pobreza, la igualdad de gĂ©nero, el euskera, el equilibrio medioambiental y la justicia fiscal sean los pilares fundamentales. Un proyecto que no incluya cálculos de gobernabilidad disfrazados de posibilismo ni vaya a remolque de otros intereses. Con el atrevimiento de proponer un camino audaz y transformador, una arquitectura institucional, que incluya un nuevo pacto con el Estado, negociado desde la libre asociaciĂłn, sin tutelas ni imposiciones.
Un pacto social y verde con Navarra.
Este pacto debe ir de la mano de polĂticas sociales tan valientes como necesarias, que refuercen el sistema de salud y educaciĂłn pĂşblicas, luchen contra la precariedad laboral, promuevan la vivienda accesible y pongan en el centro a los colectivos más vulnerables, como las mujeres, la juventud, los emigrantes y los pensionistas. Un proyecto social y verde debe tener en cuenta que la justicia social, el equilibrio territorial y la sostenibilidad ambiental son un todo inseparable. Ninguno de los tres avanzará sin los otros dos.
«Un proyecto social y verde debe tener en cuenta que la justicia social, el equilibrio territorial y la sostenibilidad ambiental son un todo inseparable. Ninguno de los tres avanzará sin los otros dos.«
Datos para ilustrar el relato.
1. VISIÓN GENERAL. En 2023, la tasa de riesgo de pobreza en Navarra (INGRESOS POR DEBAJO DE 13.432€) fue del 21,8 %,
Por otra parte, Según el Banco de Alimentos de Navarra (BAN), Cerca del 12,1 % de la población navarra (aproximadamente 88.000 personas) viven en una situación de pobreza severa.
La Ribera de Tudela presenta las cifras más altas tanto en pobreza relativa (~30 %) como en pobreza severa (~15-16 %), claramente por encima de la media foral. Las zonas del Noroeste y Sangüesa registran las tasas más bajas en ambas dimensiones.


2. COEFICIENTE DE GINI. Es un numero entre 0 y 100, en donde cero se corresponde con la perfecta igualdad y todos tienen los mismos ingresos y 100 se corresponde con la perfecta desigualdad en el que una persona tiene todos los ingresos y los demás ninguno. En el mapa se aprecia que Navarra es la comunidad con el peor Ăndice de las de su entorno. (En el caso del PaĂs Vasco no está reflejado el Ăndice particular de Gipuzkoa que es de 29.4, el de Francia 29.7).
3. EL DESEQUILIBRIO TERRITORIAL es la otra cara de la desigualdad. La imagen refleja a la perfección que en el caso de Navarra ese desequilibrio, expresado en brecha salarial, es mucho mayor en las comarcas ribereñas del Ebro. Mientras en la Cuenca de Pamplona y valles del nordeste esa brecha es tres veces menor.
(Fuente: ORS Gobierno de Navarra)

4. EVOLUCIĂ“N DE LA DESIGUALDAD. En las Comunidades del norte del Estado se observa que mientras en todas ellas el nivel de desigualdad se mantiene e incluso desciende, en Navarra ambos Ăndices mantienen un perfil sostenido y creciente.

Justicia social y verde.
Tras la lucha contra la pobreza y la desigualdad, la Justicia Climática, entendida como un problema Ă©tico y polĂtico que va más allá del equilibrio medio ambiental, es el ADN de Geroa Sozialberdeak. La Justicia Climática no se limita a prevenir o paliar el cambio climático, además de eso pone en relaciĂłn los efectos del cambio climático con sus causas. Responsabiliza a toda la sociedad de las consecuencias, cada uno desde su lugar en el escenario: la AdministraciĂłn como impulsor y supervisor de las leyes oportunas, al consumidor en la medida que sus hábitos sean más o menos sostenibles y, especialmente, a las grandes industrias contaminadoras y consumidoras de recursos naturales, incluida y especialmente el agua.
Justicia Climática es reconocer que la crisis medioambiental no afecta a todos los sectores de la sociedad por igual. Son precisamente las comunidades más pobres, las que menos han contribuido al calentamiento global, las que más sufren sus consecuencias. La Justicia Climática exige una transición ecológica justa y reparadora de las desigualdades históricas y garante de los derechos fundamentales. La Justicia Climática no va de reducir emisiones, sino de transformar el modelo productivo y económico para asegurar una distribución equitativa de los recursos y asà proteger a las generaciones futuras. La Justicia Climática aúna la lucha ambiental con la social y nos interpela, además de sobre medio ambiente, sobre la equidad y los derechos humanos.
Geroa Sozialberdeak debe proponer un pacto verde y social. Un compromiso entre las demandas actuales de equidad y justicia y un futuro sostenible. Mucho mas allá de la gestiĂłn de residuos o la eficiencia energĂ©tica, la economĂa circular y una actividad agropecuaria sostenible y regenerativa son compromisos sine qua non de cara a preservar los recursos naturales, proteger la biodiversidad y promover un modelo econĂłmico inclusivo.
Recuperar el Cambio. También culturalmente.
Todo cambio, además de reformas polĂticas trae consigo un cambio de cultura. Y en Navarra ese cambio cultural todavĂa está por darse plenamente. Esto explicarĂa por quĂ© una sociedad como la navarra, con un fortĂsimo sentimiento de Comunidad, sociolĂłgicamente progresista y nominalmente igualitaria; haya sido gobernada por la derecha extrema durante casi 30 de los Ăşltimos 36 años, hasta la llegada del Gobierno del Cambio en 2015. 50 años de franquismo y de propina, 30 más de gobiernos, herederos del tradicionalismo carlista y obsesivamente alĂ©rgicos a todo lo que huela a cultura vasca, tienen la culpa. Eso, el «Navarra razĂłn de Estado» y las sucesivas traiciones y deserciones de las diferentes izquierdas españolas en Navarra.
Pero los cambios culturales son más lentos que los polĂticos. Cuatro años no fueron suficientes para que el xirimiri del cambio de cultura polĂtica empapase a todas las capas y territorios de Navarra. Y en los siguientes 6 años el nuevo timonel socialista no ha demostrado demasiado interĂ©s en que eso suceda.
Todo cambio, además de reformas polĂticas trae consigo un cambio de cultura. Y en Navarra ese cambio cultural todavĂa está por darse plenamente.
Geroa Socialverdes debe liderar ese cambio cultural. ÂżQuiĂ©n si no?. Sin determinismos identitarios, sin miedo a desafiar los estructuras del viejo rĂ©gimen que siguen incrustadas en la administraciĂłn foral, sin falsos realismos, renuncias programáticas ni urgencias por gobernar. El verdadero cambio debe ser polĂtico, social y cultural:. Y debe impregnar no sĂłlo a la sociedad navarra sino tambiĂ©n toda su geografĂa. Hasta el Ăşltimo rincĂłn. Costará más o menos, seguramente habrá que atravesar algun desierto, pero para esto naciĂł Geroa Socialverdes. Otra cosa serĂa defraudar la promesa del cambio
PrĂłxima y Ăşltima entrega:
NAVARRA 2035 – UN PROGRAMA PARA RETOMAR EL CAMBIO.
