Y pudo serlo. Durante muchos años de paz y prosperidad Europa tuvo tiempo de sobra para construir una UniĂłn, confederal pero polĂticamente unida con instituciones comunes fuertes, una fiscalidad armonizada y una arquitectura de seguridad europea acordada con sus aliados y sus vecinos pero autĂłnoma.
No lo hizo. Sus socios más ricos priorizaron sus pequeños egoĂsmos nacionales, vetando cada intento de avanzar hacia un futuro comĂşn, impusieron polĂticas econĂłmicas austericidas a mayor beneficio de los fondos de inversiĂłn y en vez de apoyar a los socios menos afortunados, los castigaron.
Durante muchos años de paz y prosperidad Europa tuvo tiempo de sobra para construir una UniĂłn, confederal pero polĂticamente unida con instituciones comunes fuertes, una fiscalidad armonizada y una arquitectura de seguridad europea acordada con sus aliados y sus vecinos pero autĂłnoma.
Una vez desaparecidos los padres fundadores de Europa, poco a poco el nivel de los principales polĂticos europeos ha ido menguando hasta llegar a la actual camada de esnobs engreĂdos, millonarios de cuna y bonvivants entre los que no han faltado defraudadores, ociĂłpatas irresponsables o alcoholizados en el ejercicio de sus funciones.
A esta casta de politicastros debemos esta Europa desindustrializada, indefensa y dependiente que nos ha quedado. A ellos debemos el que esta Europa haya limitado su potencial a emular al amigo americano, acurrucados cĂłmodamente (ellos) a su sombra.
El mundo postamericano será aterrador para los paĂses delJardĂn de Borrell. Nadie parece tener idea de lo que puede estar llegando ni de cual será el nuevo orden. USA hará un Ăşltimo y gigantesco esfuerzo para buscarse una posiciĂłn en el nuevo tablero, pero lo hará sin Europa o, más probablemente, contra ella.
Ciertamente ha habido episodios de su reciente historia en los que el mundo ha temblado, particularmente durante los largos años de la Guerra FrĂa. Y sin embargo, incluso al borde de la catástrofe total de la humanidad, el mundo fue capaz de encontrar el equilibrio para seguir progresando, siquiera en el filo de la navaja.
Simultáneamente Estados Unidos se lanza a ocupar todas las zonas de influencia que hasta entonces habĂan girado en la Ăłrbita de la URSS y que ahora, gracias a la debilidad de Rusia, estaban vacantes. Esto ocasiona una oleada de conflictos locales y una enorme inestabilidad, especialmente en Oriente Medio, en donde Israel ejerce de “gorila” del gran amo americano en la zona, a veces incluso fuera de su control, y en constante actitud provocadora con los paĂses de la zona que rehĂşsan su protecciĂłn. Particularmente por su desprecio por la cuestiĂłn de Palestina, en donde ejerciĂł de supuesto negociador entre las partes en conflicto pero sin comprometerse nunca a garantizar la efectividad de los acuerdos alcanzados, cosa que podĂa haber hecho sin mayor esfuerzo. Simplemente su objetivo era otro.
La percepciĂłn es que ahora las cosas han cambiado. Muchos de los paĂses que, cuando Estados Unidos era el Gran Hermano Protector, se apresuraban a cobijarse bajo su sombra, ahora aspiran simplemente a mantenerse fuera de su alcance, para luego apostar por estrechar relaciones comerciales y polĂticas con China o con la renacida Rusia. Los paĂses árabes, africanos, incluso latinoamericanos son conscientes de que Estados Unidos ya no es el Ăşnico, en palabras de Borrell, proveedor deseguridad, ni siquiera es garantĂa de estabilidad interna o externa.
“El mundo se está librando gradualmente de la dictadura de un modelo financiero y económico, cuyo único objetivo es endeudar, esclavizar, convertir en colonias económicas, privar de recursos para el desarrollo a regiones enteras del mundo.»
Vladimir Putin
Estas declaraciones del mandatario ruso no son una bravata. En el mundo globalizado actual existen paĂses (subcontinentes enteros) que ya han tomado la decisiĂłn de cambiar el equilibrio del mundo. Y no verlo o no querer oĂr ese choque de trenes y seguir apostando por este equilibrio mundial que agoniza será letal para Europa.
Las diferencia entre los 2 lĂderes globales es enorme. AsĂ mientras China hace la corte diplomática a las naciones africanas para tener acceso a sus recursos naturales, Estados Unidos las extorsiona con sanciones y maniobras encubiertas. Mientras China invierte en la economĂa de esos mismos paĂses, Estados Unidos sigue extrayendo sus recursos de ellos. Mientras Estados Unidos sigue ampliando el nĂşmero de bases militares (750 bases en 85 paĂses a dĂa de hoy), China sigue ampliando sus nuevas Rutas de la Seda: la marĂtima por el ĂŤndico y el Mediterráneo y la ferroviaria por Rusia hasta Lisboa. Todo eso protegido Ăşnicamente con su base en Djibuti.